No somos economistas, pero... ¿qué políticas económicas se aplican en Venezuela?, parecen incongruentes y hasta nefastas.

Desde hace tiempo, ya con el precio del petróleo en próspera subida, se ideó un control de cambio, nuevos impuestos (IVA, IDB, ITF e impuesto al lujo), medidas en cuanto a la inflación y nada de ahorro.

- El control de cambio, con una idea-fin, según sus creadores, protectora de la economía de la nación, no ha sino producido marcada limitación en el crecimiento económico empresarial privado: los empresarios y personas al no conseguir moneda extranjera de manera sencilla oficialmente se ven obligados a recurrir al mercado negro, ésto produce a mayor demanda mayor cotización de la misma –aunada a otros factores-, lo que significa limitación en la comercialización de productos, lo poco que se comercializa a altos costos e inflación.

Igualmente, como se ha adelantado, prolifera crecimiento de mercado paralelo, de cambio monetario desproporcionado. Si se desea controlar para evitar extracción de dinero del aparato productivo, económico y comercial de la nación, el control debe ser sin obstáculos para la solicitud de las necesidades de moneda extranjera, no tiene sentido negar el sustento económico a las necesidades, porque las necesidades existen y hay que satisfacerlas, si hay legitimidad en la solicitud no habrá porque negarla, ello generaría una caída considerable de ese mercado paralelo, quizá lo anularía y la economía subiría en varios aspectos extendiéndose si se le refuerzan con medidas de política económica adecuada.

Por otra parte, el control de cambio ha producido una corrupción sin parangón –que la oculten, es cuestión de ellos-, en ámbito público y privado, en este mundo ilícito que se vive si se les muestra el campo fértil los que se dedican a vivir del mercado, las mafias y demás abrumarán todas esas posibilidades haciéndolas reales, ejemplos hay por doquier (donde hay dinero allí están)

- El precio del petróleo desde hace tiempo sube y sube -por diversos efectos-, el presupuesto de la nación está desarrollado en función de un precio máximo que, en todo caso, no llega a 50$ por barril, este año el precio no ha bajado de 65$, significa que se están generando ingresos extraordinarios –y nada de ahorro-, la unidad tributaria se sube año tras año –que significa mayor entrada de dinero-; ahora, por mucho que se hayan acordado créditos adicionales, ¿se justifica un impuesto tras otro (IVA, IDB, ITF)?, ¿quién soporta (padece) los impuestos?

Las preguntas parecen sencillas, pero son lo bastante serias –conjuntamente con sus respuestas- como para destruir las políticas económicas de este gobierno o los argumentos que las pretenden fundamentar.

En nuestro parecer estos impuestos no están justificados: si existen ingresos extraordinarios como los que en todo el año han entrado y siguen día a día entrando, por qué no cubrir las necesidades con parte de ese dinero, si existe déficit interno (desabastecimiento de insumos en Hospitales, infraestructuras, falta de producción alimentaría, falta de escuelas y liceos, etc.) por qué pagar las inversiones o gastos de otras naciones hermanas. Realmente la renta petrolera y otros rubros minerales producen tanto dinero que no imaginamos cuanto, pero eso no puede ser para malgastarlo o permitir que lo hurten (corrupción), mucho menos que habiéndolo tengamos que pagar impuestos –por demás, para sufragar gastos de qué-.

Un proyecto de impuesto no se dicta así no más, se debe hacer ante la legislatura que deberá llevar un informe amplio y profundo que justifique y fundamente cada solicitud para que así se pueda discutir y luego de conocer si es realmente necesario se legitime y legalice mediante una ley –incluso llamando a referendo si fuera necesario-, pero no, los impuestos, para burlar todo ese procedimiento (garantía de la población), este gobierno los dicta por decreto ley, mediante la manipulada ley habilitante.

Se ha dicho como argumento fundamental de los impuestos que los mismos son para sufragar los aumentos de los sueldos y otras supuestas inversiones nacionales –no se observa nada considerable-, que con ellos, además, se limita la inflación y se controla el crecimiento económico (ITF) y lo cierto es que el efecto es todo lo contrario -y aquí se contesta la segunda pregunta-, pues la inflación sube y sube, hasta lo que se vive actualmente algo muy cercano a una hiperinflación, debido a que los impuestos por mucho que se sectoricen, inevitablemente, se trasladan y terminan en el consumidor, coadyuvando al aumento de la inflación; por otro lado, se limita marcadamente el crecimiento económico, puesto que las empresas y personas se abstienen de ejecutar las actividades que están sancionadas con el impuesto (en el caso del ITF de depositar en las cuentas)

- Por último, parte de lo dicho, no son diligentes en la limitación o disminución de la inflación, por el contrario disponen medidas que lo que hace es incrementar la inflación como la creación de impuestos, aumento de salarios –algunos desproporcionados- e incentivo de mercado de moneda extranjera paralelo (control de cambio extremo)

Todo ésto lo que refleja es más dinero para el gobierno y dinero en la calle –no obstante, no es sano, cada día se observa como el valor real se distancia aún más del nominal-, pero una política de Estado coherente con un país supuestamente fuerte o en crecimiento sólido, es falaz, es totalmente mentira. Esta política económica nos está matando. Las medidas deberían ser totalmente contrarias.

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