Breves razones por las que NO se debe reformar la Constitución Nacional

La pregunta de entrada al respecto será ¿es hoy (segundo semestre de 2007 y primero de 2008) necesaria una reforma de la Constitución y por qué?

- Ya en su oportunidad (enero 2006) se señaló, con énfasis, que una Constitución no es para estarse reformando cada vez que alguien se le ocurre (un país serio no reforma su Constitución cada 3 días (cinco, diez años no es un parámetro para medir eficiencia político-jurídica en un Estado, tampoco tiempo necesario para observar prosperidad estable...)[1], una Constitución no se presenta como proyecto de un gobierno, porque no es para eso, nunca atenderá a proyecto de gobierno, sólo a desarrollo de un Estado y lo harán varios gobiernos.

- La propuesta presentada por el gobierno nacional es ilegítima, porque no tiene sustento en la población -ya se observará en el referéndum- y es ilegal por el procedimiento que se manipuló –el procedimiento de reforma no es el pertinente- para hacer el parapeto de discusión que hicieron –ese procedimiento también lo alteraron, pues hubo artículos introducidos luego, por ende no discutidos como dispone la legislación-, es así como es un fraude a la propia Constitución.

- Ahora bien, que decir del contenido listo para referéndum, en conclusión es un desastre totalitario:

Es una reforma política y administrativa que pretende cambiar –para mal- la distribución del poder –concentrarlo en una sola persona- y el manejo del dinero de las arcas de la nación –con lo cual aislarían a los gobernadores y alcaldes, pues los dejarían sin el dinero del situado constitucional-. Esto tiene múltiples consecuencias que son graves en su totalidad y que como última seria la desintegración de la nación, la separación de las regiones, pues se comenzaría por desconocer la autoridad de personas nombradas a dedo por el Presidente para que gobierne cada región –sólo las personas elegidas por el pueblo son las legítimas para administrar cada región-, ya que éstas no son las autoridades elegidas sino impuestas y allí se derivaría o se seguiría en una guerra civil –que como en todas la población se mata unos a otros, mientras los gobernantes disfrutan de la vida opresora-.

Como reforma política, no es sustentada en los aspectos culturales ni sociales de la nación, no los considera, por el contrario los burla.

Esta reforma (política) haría del Estado un Estado estatalista, es decir, teniendo al Estado como centro y fin y dentro de él a una persona con todo el poder para seguir manipulando y oprimiendo a un pueblo -que Bolívar se partió el alma para liberarlo para siempre de cualquier opresor-; actualmente y así ha de ser, por infinidad de argumentos comenzando por los humanos, el Estado es antropocéntrico, es decir, en función del hombre (hombre centro y fin)

La modificación de los artículos de seguridad social (derechos laborales) es falaz –es decir, utiliza argumentos aparentemente verdaderos, cuando en el fondo son falsos-: en primer lugar lo que pretenden insertar no es materia de norma constitucional (la Constitución es para directrices), sino legal, si realmente existiese esa voluntad (extender la seguridad social y sus beneficios) ya lo hubiesen realizado, lo cual demuestra la mentira.

La modificación del derecho a la propiedad es una limitación intolerable, en democracia el Estado no puede coartar el derecho a la propiedad privada que significa disfrutar y disponer de ella como se quiera sin más límites que la vigencia de derechos de terceros. El que se cree otras formas de propiedades (colectivas, cooperativas,...) no debe implicar la limitación de la propiedad privada. Si el ser humano no posee un espacio físico íntimo propio del que pueda disponer a placer le significará limitación a su esencia societaria, limitación al desarrollo personal.

La pretendida protección constitucional a la vivienda principal es incongruente con las limitaciones al derecho a la propiedad privada y por demás está mal desarrollada.

Ejercicio de uno de los elementos de los derechos políticos (derecho al voto) a los mayores de 16 años es un grave error, pretender darle responsabilidad a los que por efectos psicológicos, culturales, sociales y políticos entre otros de menor relevancia no tienen la madurez adecuada para magna responsabilidad es un error absoluto y una manipulación intolerable de los sueños de nuestra adolescencia. Los adolescentes de nuestras regiones no están, por factores psicológicos, culturales y sociales principalmente, capacitados para asimilar semejante responsabilidad y no es por menospreciarnos, es simplemente porque nuestra formación como seres humanos mestizos (indios, europeos, africanos, caribeños, llaneros, zulianos y andinos) es de una forma que se desenvuelve y da un desarrollo apto para ello (ejercicio de los derechos políticos) a partir de los 23 - 25 años.

La modificación de las atribuciones del presidente de la República, no aconsejable en ninguna democracia, la democracia etimológicamente es poder del pueblo, es decir, que las decisiones para el pueblo (nación) en su mayoría las debería tomar el pueblo no una persona donde se concentra el poder definitivo (el presidente diría la última palabra, todo él y solo él) No existiría representación plural del pueblo para las decisiones importantes, tal vez no existiría ninguna representación del pueblo.

A la participación del pueblo se le resta importancia -se disminuye en demasía su poder de convocatoria-, puesto que se modifican las exigencias para los referéndums, aumentándose los porcentajes de firmas de votantes al doble de lo actual, lo que haría muy difícil que se pudiera llamar a referéndum en el futuro.

Las modificaciones del estado de excepción son inaceptable, técnicamente es la aplicación del derecho penal del enemigo, es decir, la aplicación de la teoría del enemigo: vigilar de cerca y ni agua para el enemigo. Desde el ámbito de los derechos humanos, ni hablar: restricción de derechos humanos irrestrictos en cualquier circunstancia, aún en estados de excepción.

Así, podríamos seguir y escribir un largo texto indicando falla tras falla, mentira tras mentira, pero se cree que es una muestra considerable de la inefable propuesta de reforma. En resumen, la propuesta no tiene nada de favorable y sí mucho de perjudicial para todos sin distinción.

Por nuestra vida NO A LA REFORMA

Por nuestra libertad NO A LA REFORMA

Por nuestra gente NO A LA REFORMA

NO MÁS MUERTES, NO MÁS GOBIERNO OPRESOR...



[1] Remítanse al artículo publicado en enero de 2006 en http://www.analitica.com/va/politica/opinion/1506986.asp

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