La era vinotinto post Richard Páez
El ahora ex-técnico de la selección nacional de Venezuela hizo mucho, pero en el último juego se observó como se cumplió su ciclo, diversas circunstancias marcaron el desenlace -se veía venir desde hace tiempo-. Es de darle las gracias, muchas gracias por el trabajo y el legado que deja, pero todavía falta mucho trabajo, hasta ahora no se ha materializado mayor cosa, no se ha ganado un cupo para la fase final de un mundial y apenas respetan el juego de la selección cuando se juega en las tierras venezolanas y una que otra fuera, pero lo importante ir a un mundial y lograr un constante buen nivel de juego y de selección (estructura organizacional y de cuerpo técnico) todavía no se alcanza y hacia eso hay que seguir.
Hoy la selección tiene juego definido, seriedad y carácter -lo demostró en algunos juegos preparatorios y en el último contra Bolivia-, el cuerpo técnico que venga debe mantener eso y no pretender cambiar las situaciones bruscamente, porque si no habrá una ruptura entre una época y otra en plena eliminatoria mundialista lo que sería catastrófico.
La búsqueda del técnico y su equipo de trabajo debe ser ecuánime, calma, pues existe un poco de tiempo para ello, la federación hoy puede revisar con una situación muy diferente a las anteriores el puesto del técnico, pues el que llegue ya tiene un trabajo realizado, una buena base para lo que se pide y lo que pretenda él con la selección.
En el ámbito nacional existen personas capaces, técnicos formados y de valía demostrada, casos como el de Carlos Maldonado, pero se cree que no sea un momento adecuado para hacerle el encargo a uno de ellos, tienen ventajas y desventajas por diversas circunstancias.
El destino de la dirección técnica de la selección debe estar por las regiones del resto de Suramérica, pues esa persona -de las que hay muchas bastante capaces- no tendrá las desventajas que tienen los nacionales, son ajenos al contexto nacional -que no al fútbol nacional-, lo que aconseja que el desenvolvimiento y los resultados serán desvinculados de las circunstancias desventajosas, deberían ser satisfactorios, pero eso dependerá, en todo caso, del criterio con que se diligencie la selección y del trabajo estrictamente futbolístico.
Hoy la selección tiene juego definido, seriedad y carácter -lo demostró en algunos juegos preparatorios y en el último contra Bolivia-, el cuerpo técnico que venga debe mantener eso y no pretender cambiar las situaciones bruscamente, porque si no habrá una ruptura entre una época y otra en plena eliminatoria mundialista lo que sería catastrófico.
La búsqueda del técnico y su equipo de trabajo debe ser ecuánime, calma, pues existe un poco de tiempo para ello, la federación hoy puede revisar con una situación muy diferente a las anteriores el puesto del técnico, pues el que llegue ya tiene un trabajo realizado, una buena base para lo que se pide y lo que pretenda él con la selección.
En el ámbito nacional existen personas capaces, técnicos formados y de valía demostrada, casos como el de Carlos Maldonado, pero se cree que no sea un momento adecuado para hacerle el encargo a uno de ellos, tienen ventajas y desventajas por diversas circunstancias.
El destino de la dirección técnica de la selección debe estar por las regiones del resto de Suramérica, pues esa persona -de las que hay muchas bastante capaces- no tendrá las desventajas que tienen los nacionales, son ajenos al contexto nacional -que no al fútbol nacional-, lo que aconseja que el desenvolvimiento y los resultados serán desvinculados de las circunstancias desventajosas, deberían ser satisfactorios, pero eso dependerá, en todo caso, del criterio con que se diligencie la selección y del trabajo estrictamente futbolístico.
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